
¿Hace cuánto que no revisas tu propia web? 5 cosas que comprobar hoy
Cuando trabajas cada día en tu negocio, es fácil dar por hecho que tu página web sigue funcionando y diciendo exactamente lo que necesitas. La publicaste, la revisaste en su momento y quizá cuentas con alguien que se ocupa de su mantenimiento. Pero tu negocio cambia: modificas horarios, incorporas servicios, retiras otros, cambias la manera de atender a tus clientes o empiezas a utilizar herramientas nuevas. La web, en cambio, no conoce esos cambios si nadie se los cuenta. Por eso conviene entrar de vez en cuando y mirarla como lo haría una persona que acaba de descubrirte. No hace falta comenzar con una auditoría técnica ni dedicarle un día entero. Puedes empezar con cinco comprobaciones sencillas que te ayudarán a detectar información desactualizada, formularios que no llegan, dificultades en el móvil o enlaces que llevan al lugar equivocado. La vuelta de vacaciones es una buena excusa para hacerlo, pero esta revisión resulta útil en cualquier momento del año. Antes de empezar: mira tu web como si fueras un cliente Durante la revisión intenta olvidar por un momento dónde está cada cosa. Entra desde la página de inicio y realiza un recorrido real: Comprueba qué entiende una persona sobre tu








