Las consecuencias cognitivas del trauma que veo con mayor frecuencia en mi consulta de terapia Gestalt

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El psicólogo de Barcelona Jordi Gil nos habla del trauma emocional y su influencia en lo que llamamos distorsiones cognitivas, es decir, en cómo interpretamos nuestra realidad actual bajo el filtro del pasado. Un proceso de terapia Gestalt individual ayuda a acceder al aquí y ahora con menos cargas traumáticas y una visión más clara de la experiencia actual.

Terapia Gestalt y abordaje del trauma emocional: La importancia de nuestras interpretaciones

Como dice la frase de Epicteto “No son las cosas que nos pasan las que nos hacen sufrir, sino lo que nosotros nos decimos sobre esas cosas” Y lo que nos decimos de esas cosas se ve influenciado por nuestros traumas.

Nuestro sistema cognitivo interpreta la realidad para poder orientarnos. La terapia Gestalt permite el darse cuenta de cómo nuestra memoria traumática influye en nuestro sistema cognitivo afectando a nuestra percepción de la realidad, dando lugar entonces a distintas distorsiones cognitivas que tienen su origen en antecedentes traumáticos.

Veamos algunos ejemplos:

  • “Mi pareja no valida mi enfado” (¿o fue tu madre quien te castigaba por enfadarte?)
  • “Las fiestas de papis y mamis son infernales” (¿se parecen a las navidades infantiles?)
  • “Si no lidero un encuentro, me siento excluido” (¿ecos del colegio?)

La propia biografía traumática explica cómo traducimos la realidad o lo que nos sucede en las relaciones. De allí la importancia de sanar nuestro yo-trauma para poder vislumbrar la realidad sin ser condicionada por experiencias anteriores.

Un proceso de terapia gestalt individual permite abordar la biografía traumática para sanarla, pudiendo limpiar nuestros filtros perceptivos y así no confundir como se dice en el hinduismo, una cuerda con una serpiente.

La terapia gestalt permite detectar las distorsiones cognitivas y reconocer sus consecuencias.

El trauma tiñe nuestra percepción. Trabajar el trauma y sus secuelas en terapia Gestalt individual permite acceder a la realidad de un modo más sano y ecológico, más limpio, sin filtros del pasado.

En mi consulta de terapia gestalt puedo ver cómo se dan distorsiones cognitivas debidas al trauma, las cuales si se transforman en dinámicas habituales, pueden generar estados de ansiedad, cuadros depresivos, personalidades agresivas, rumiación obsesiva, etc.,…Desde la toma de conciencia se pueden compensar y subsanar.

Pero… ¿qué son las distorsiones cognitivas? Las distorsiones cognitivas son formas de procesar la información influidas mayormente por nuestra memoria traumática. En mayor o menor medida, todos realizamos algún tipo de distorsión cognitiva, es bueno amistarse con ellas y tratarlas como fuente de autoconocimiento y autocompasión de los traumas vividos.

Darnos cuenta de ellas nos ayudará a configurarnos una mente más clara, desarrollando visiones más realistas y menos sesgadas por nuestra biografía traumática, estado anímico o carácter.

Algunos ejemplos de distorsiones cognitivas que veo en mi consulta de terapia Gestalt

Veamos algunos ejemplos por donde se cuela el trauma a nivel cognitivo que aparecen con más frecuencia en mi consulta de terapia Gestalt:

Abstracción selectiva o filtraje:

La abstracción selectiva o filtraje consiste en fijar la atención en un lado de la información, acordes a nuestras necesidades, códigos morales, evitaciones o deseos infantiles.

“Mi madre era una santa, nos crio ella sola” -Eso es verdad, igual que lo es que también os pegaba.

Se ignora parte de la información. El otro lado de la moneda no existe. Se toma lo negativo, y lo positivo se omite, o viceversa. Por supervivencia la persona necesito excluir una parte de la realidad.

Los “debería”, “tengo que”

Otro ejemplo de distorsión cognitiva que trabajo en mi consulta de terapia Gestalt son los “debería” o “tengo que”, que son creencias rígidas e inflexibles acerca de cómo debe ser uno o los demás. Estas creencias rígidas y exigentes, favorecen la autocrítica si se centran en uno mismo, y las dirigidas hacia los demás favorecen la rabia, la exigencia, el resentimiento y el reproche.

Por ejemplo: “Debo ayudar”, “debo ser útil”, “No debo fallar”, “los demás deben tratarme con respeto siempre” o “debo gustar a todos”.

Suelen provenir de mandatos familiares que excluían partes de la personalidad o experiencias también legítimas como la parte débil o la tristeza.

Adivinación del pensamiento

Inferir es dar por hecho determinadas suposiciones, aunque no exista evidencia por ello. Se parece a un pensamiento telepático, desde el cual lo que hipotetizamos es cierto. Hay dos versiones:

  • Del otro. Sé lo que hace o piensa el otro. “Fulanito me quiere poner nervioso” o “ella está contigo por tu dinero” o “a mi padre le gustaba ponerme nervioso”. Suelen ser proyecciones de traumas personales, quizás vi a alguien que estuvo con mi padre por dinero o algo de fulanito me molesta.
  • Del futuro. Sé que pasara en el futuro “Voy a suspender las oposiciones” o “nunca tendré pareja”. El trauma vivido alimenta el pesimismo existencial mensajes traumáticos del tipo “mi madre siempre me decía que nuca tendría pareja”

La pregunta interesante sería ¿de dónde vienen estas suposiciones? Y sobre todo tomar conciencia de que son suposiciones hipotéticas.

Autoetiquetación punitiva

La persona crea y se cree, «etiquetas» peyorativas para describirse a sí mism@, en lugar de describir los hechos o cualidades con exactitud. Por ejemplo, “Soy un fracaso” en lugar de “fracasé en las oposiciones”. Surgen de malas crianzas y de unos progenitores que no ayudaron a fundamentar la autoestima más allá de los resultados o situaciones padecidas. La autoestima baja es uno de los más frecuentes temas de consulta de terapia Gestalt.

La necesidad de tener razón

Debo tener razón en todo o, de lo contrario, pierdo mi valía personal. Esta necesidad neurótica, por fija y obstinada, convierte en los demás en potenciales enemigos o amenazas “si no me dan la razón no me quieren o no me valoran”. Existe un trauma profundo a no ser valorado, y una baja autoestima que se sustenta en la razón, no en el corazón.

Pensamiento catastrófico:

Se trata de una expectativa automática del peor resultado, incluso si no hay evidencias para ello y solo existe una posible posibilidad de catástrofe. Por ejemplo: “si no me contesta en 15 minutos, seguro que ha tenido un accidente”. Este sería otra distorsión cognitiva que frecuentemente aparece en mi consulta de terapia Gestalt. Surgen de los propios miedos o de antecedentes traumáticos. Está hecho de partículas de pensamiento extremo Cuando he sido un niño y he vivido que me trataban o me daban experiencias desagradables, que se sucedían una después de otra, en un continuum desagradable, existe un parte de mí que espera que vendrá lo peor, porque así fue durante mucho tiempo. “las vacaciones familiares eran un no parar de disgustos” o “las censa familiares eran un festival del maltrato”

¿Cómo trabajarlas con terapia Gestalt?

Las distorsiones cognitivas interpretan la realidad de una forma dañina, critica y negativa, al ser su origen mayormente traumático. Pueden afectar a nuestra relación con los demás, con nosotros mismos y con la vida. Es fundamental reconocerlas y trabajarlas con terapia Gestalt u otro tipo de psicoterapia. Podemos reducir su influencia y aparición en nuestra vida. Para esto la ayuda de un psicólogo o terapeuta Gestalt resulta muy recomendable, ya que ayuda a ampliar nuestra visión y a reconocer cómo el trauma intoxica nuestras percepciones y cogniciones.

En terapia Gestalt se puede trabajar con tres herramientas vitales: el autocuestionamiento, la flexibilización cognitiva y la investigación traumática

El autocuestionamiento en terapia Gestalt.

¿Por qué pienso que le caigo mal a Andrea?, ¿es posible que la reunión saliera mal por la mala actitud de mi jefe? En cualquier caso, el objetivo es tomar conciencia de otras explicaciones y desmontar la automática la cual suele ser la traumática

Flexibilización cognitiva en terapia Gestalt

Interpretar una situación de 2, 3, 4 maneras Ana no me contesta 1, no le caigo bien 2, está cansada, 3, le gusto 4 es tonta,…cuando llegues a la 5ª interpretación, habrá una parte tuya que dirá “qué más da” y soltaras tu mente interpretativa y al trauma que se esconde tras él

Investigación traumática en terapia Gestalt

¿De dónde viene este pensar o percibir? El debo de ser fuerte es un mandato que proviene de mi padre que penalizaba mi parte débil Al someterlas a examen nos enriquecemos de información y abrimos nuevas líneas de pensamiento, emoción y de conductas más sanas y menos punitivas.

 

LAS TRES REJAS

El joven discípulo de un filósofo sabio llega a casa y le dice:

– Maestro, un amigo estuvo hablando de ti con malevolencia…

– ¡Espera!- lo interrumpe el filósofo – ¿Has hecho pasar por las tres rejas lo que vas a contarme?

– ¿Las tres rejas? – pregunta su discípulo –

– Sí. La primera es la verdad. ¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?

– No, maestro. Lo oí comentar a unos vecinos…

– Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad. Eso que deseas decirme, ¿es bueno para alguien?

– No maestro, en realidad, no. Al contrario…

– Ah, bien… La última reja es la necesidad. ¿Es realmente necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?

– A decir verdad, no.

– Entonces… – dijo el sabio sonriendo – si no es verdad, ni bueno, ni necesario, sepultémoslo en el olvido.

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