Budismo y psicología del trauma

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Un trauma emocional o psicológico puede generar múltiples consecuencias en nuestra vida. En este post, el psicólogo de Barcelona Jordi Gil, nos relata 6 principios del budismo que nos pueden ayudar a superar nuestros traumas infantiles o adolescentes.

 

Las seis perfecciones del budismo para abordar el trauma psicológico

El Sutra del loto (Saddharmapundarika) del budismo Mahayana, nos enumera las Seis Perfecciones (términos originales en sánscrito) del budismo que pueden ser de gran utilidad para sanar el trauma psicológico y sus secuelas:

  1. Dāna paramita: generosidad
  2. Sīla paramita: virtud, moralidad, honestidad, conducta apropiada
  3. Kshanti paramita: paciencia, tolerancia, receptividad
  4. Viriá paramita: perseverancia
  5. Dhyana paramita: concentración, contemplación
  6. Prajñā paramita: sabiduría

La etimología de paramita se basa en la palabra parama que significa “el más alto”, y que se traduce, a veces, como “perfección”. Es una cualidad perfeccionada.
Su etimología nos habla de elevación y perfección. Implica un aumento de calidad personal a través de seis cualidades humanas.
El trabajar con estas seis actitudes nos guía en el camino a la liberación y del crecimiento personal, de gran ayuda en el abordaje y sanación de los traumas psicológicos.

 

Sanar los efectos del trauma psicológico en nuestras vidas

Estas 6 actitudes nos liberan de los efectos del trauma infantil y/o adolescente. Son antídotos de grandes obstáculos mentales como la avaricia, deshonestidad, impaciencia, fatiga, dejadez/pereza, dispersión, ignorancia/autoengaño.
Estas seis formas se ayudan entre sí y nos permiten afrontar los vientos y las tormentas de la impermanencia y las secuelas del trauma infantil, hacer frente a todo lo que la vida nos arroja o el trauma nos replantea.
Desarrollar estas actitudes, de forma lenta pero segura, ya que son formas sagradas de alta eficacia y salud, fortalecen nuestra mente y posición ante las situaciones. Nos permiten restaurar los efectos del trauma psicológico y construir unos cimientos sanos. Así podremos desarrollar nuestro potencial, son un beneficio para nosotros mismos y con los demás.
El Buda indicó que es necesario desarrollarlos si queremos alcanzar cualquier meta positiva.
Las 6 paramitas son también seis balsas que nos permiten ir más allá, de una orilla a otra orilla que está más allá del océano de nuestros traumas emocionales, identificaciones y dualidades, nos permiten no naufragar en aguas antiguas o en nuevos oleajes.
No son solo una linda lista. Necesitamos practicarlos, combinarlos en nuestra vida cotidiana. Lo espiritual que no se practica es solo una linda mitología.

 

Veamos la relación de estos principios budistas y el abordaje del trauma emocional:

Como decía, estos principios budistas nos pueden ayudar a abordar y sanar el trauma emocional y sus síntomas. A continuación enumero 6 recomendaciones:

1. Generosidad

El trauma emocional quizás nos ha hecho más tacaños con los demás o con unx mismx, ya no nos exponemos tanto: “si no doy quizás no me traicionen”, “si vivo menos quizás sufra menos”… y así no me doy experiencias, ya no me entrego y retengo mi expresión humana.
El volver a dar, es volver al niño/a luminoso que daba y confiaba en el dar como gesto de humanidad, ahora acompañado/a de un yo adulto que lo/a protege y lo/a cuida de posibles decepciones y frustraciones. Al fin y al cabo nos puede haber traicionado la falta de humanidad de la persona X, no la humanidad entera, aunque lo viviésemos así. Ser generoso/a con la vida, con un otro/a que da para lo que da, y también juntos/as podemos disfrutar de la abundancia humana.
Esta generosidad no es ciega ni naif, es dar a los otros lo que sea necesario, y a veces es levantar a una persona mayor, sonreír o dar un toque de atención a alguien.

2. Autodisciplina ética

El trauma de abandono, de traición, de injusticia,…y tantos otros a veces nos empujan al autoabandono y a la dejadez. No lo permitas. La autodisciplina ética es n autocuidado que nos damos al frenar conductas destructivas. Responsabilízate del templo, tú eres un templo y un proyecto a desarrollar. Los templos deben estar cuidados.

3. Paciencia

Los traumas sean pequeños, medianos o grandes muchas veces aceleran nuestro sistema nervioso traduciéndose en impaciencia, ansiedad de espera, o que las cosas sean ya porque no sostengo la experiencia desagradable que experimento, y me lo quiero sacar todo de encima ya.
El desarrollo de la paciencia nos permite frenar y aprender a calmarnos no viene de 5 minutos que alguien llegue tarde o que tú llegues tarde, y aprender a esperar el resultado de unas notas sin dar vueltas por el techo o en la noche insomne.

4. Perseverancia

La perseverancia es luchar sin darnos por vencidos cuando las cosas se ponen difíciles o desagradables, es continuar esforzándonos de manera consistente por tus propósitos.
En la supervivencia de nuestros traumas emocional ya existía una perseverancia debajo de nuestra resiliencia, ésta consiste en gran parte en una perseverancia en pos de la supervivencia, ahora se trata de un perseverar no sólo para sobrevivir sino también para cumplir y dar lo mejor de ti, a ti y a tus cercanos.
Una perseverancia que permite recuperar la confianza dañada.

5. Estabilidad mental (concentración)

El trauma psicológico a veces dispersa, amortigua o acelera nuestra capacidad de atención. El estado del sistema nervioso autónomo, el cual puede estar en modo de mayor a menor aceleración o en aletargamiento, afecta a nuestra capacidad atencional.
Todo trabajo atencional permite reajustar nuestras secuelas en nuestro sistema nervioso del trauma. A más focus más dominio mental y mayor capacidad de conducir nuestro vehículo mental sin sufrir accidentes humanos. A más atención, mayores opciones de ver la realidad y no proyectar nuestros traumas en situaciones o personas.
Practicar la concentración nos permite centrarnos.

6. Darse cuenta que discrimina (sabiduría)

El trauma psicológico lo mezcla todo, de repente mi compañera de piso es mi madre controladora. La sabiduría discrimina y diferencia, se detiene y observa lo parecido: “Antonia es una controladora” y también ve las diferencias, “es mucho más razonable que mi madre”. Es un estado mental que se acerca a la realidad y la desviste del velo del trauma. Los ojos recuperan la visión perdida.
Usa las balsas, te llevarán a tu verdad más allá del trauma.

“Lo que eres es lo que has sido. Lo que serás es lo que haces a partir de ahora”
Buda

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